REUNION EN LA LEGISLATURA

Las  comunas y su lucha por el presupuesto
Integrantes de las juntas comunales 6, 9, 11 y 15 expusieron en el encuentro que se realizó en la Legislatura sobre el tema “Sin presupuesto no hay comunas”. La actividad tuvo lugar en el salón Montevideo y fue organizada por la CTA Capital y muchas otras agrupaciones sociales, políticas y sindicales. 

 

En la oportunidad un panel integrado por Martín Iommi, de la Junta Comunal 6 (Partido Proyecto Sur); Rubén Tzanoff, de la 9 (Movimiento Socialista de los Trabajadores); Paula Resels, de la 11 (Partido Socialista Auténtico) y Carlos Méndez, de la 15 (Partido Buenos Aires para Todos) abordó distintos temas vinculados con el de la convocatoria. La coordinación estuvo a cargo de Julio Macera, secretario adjunto de la seccional Capital de la CTA (Central de Trabajadores Argentinos) y vecino de Villa del Parque.

Asistieron los diputados de la Ciudad Fabio Basteiro, Laura García Tuñón y Claudia Neira (Buenos Aires para Todos), Pablo Bergel (Proyecto Sur) y Alejandro Bodart (MST), miembros de las juntas comunales 3. 7, 10, 12 y 14, y numeroso público.

 

Construir y organizar poder popular

 

En primer término habló Macera, quien señaló: “Lo que queremos discutir es la participación popular en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires  y esto es imposible sin las comunas”. Seguidamente recordó que “en 1996, el 1° de octubre, se aprobó la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires”, que en los artículos del 127 al 131”habla de las comunas” pero que “esta Constitución, que es sin duda alguna la más progresista de Latinoamérica y una de las más progresistas del mundo, no nos cambió en nada la vida a los porteños” porque “para lograr que se aceptara que hay comunas donde nosotros tuviéramos derecho a opinar y participar, hubo que pasar desde 1996 hasta 2009, y recién poder votar después de una ley que en el 2011 apuró y dijo 90 días”.

Enfervorizándose a medida que hablaba, prosiguió: “Es muy progre esta Constitución, pero la verdad es que no hemos sido capaces de construir ni de organizar poder popular para que de una vez por todas los vecinos de esta ciudad, los trabajadores y el pueblo, podamos decidir qué tipo de ciudad queremos”.

En ese sentido, enfatizó: “Tenemos que ser capaces de construir y organizar poder popular, porque si no hay quilombo afuera no hay leyes para nosotros adentro de la Legislatura” (sic).

“Pero”, advirtió, “nada de eso tiene sentido si no somos capaces de reproducir todo esto en la calle con los trabajadores y con los vecinos, siendo capaces de discutir todos los temas. Estamos dispuestos porque apuntamos la mirada bien arriba, porque no hay que ponerles límite a los sueños; en todo caso, después vemos qué hacemos con la realidad”.

“No tenemos que esperar que las facultades vayan llegando”

Martín Iommi, que habló sobre jurisdicciones, abrió la serie de panelistas con una oportuna información. “El problema de fondo es que nosotros dependemos de la Secretaría de Gestión Comunal y Atención Ciudadana para ejecutar el presupuesto, y si esa Secretaría no tiene la voluntad política, como no la ha tenido en todo este tiempo, de ejecutar la partida presupuestaria, por más presupuesto que tengamos es imposible que podamos funcionar”.

Así, prosiguió: “La primera pelea es que en el presupuesto 2013 se impulse, desde la Legislatura, que las comunas tengan una jurisdicción presupuestaria como dice la Ley 70 [de Gestión Administrativa, Financiera y Control del Sector Público] que establece claramente que nosotros tenemos la jurisdicción y la capacidad de poder decidir sobre el fondo de los recursos, junto con el Consejo Consultivo”.

Asimismo, observó que “este no es un proceso que el Poder Ejecutivo tiene la voluntad política de llevar adelante”, y que “no tenemos que esperar que las facultades vayan llegando”, sino que “esto es algo que tenemos que saber cómo conquistarlo” y que “la conquista de este derecho se tiene que dar desde distintos lugares”.

Mencionó al respecto “cómo se maneja el Consejo Consultivo y cómo hay que luchar para que no aparateen las reuniones, y  para que los Consejos Consultivos funcionen y sean realmente herramientas de lucha”.

Sostuvo por otra parte que, “más allá de la voluntad política del Pro de que las comunas no funcionen, tuvimos un problema mucho más grave que fue la sanción del presupuesto 2012, donde el Frente para la Victoria llevó adelante una novela de la oposición, y a la hora de votar no era ninguna novela sino una fábula donde las aves de rapiña estaban peleando por cargos en el Consejo de la Magistratura y en las auditorías”.

En ese contexto, continuó, “les importó muy poco lo que decía sobre presupuestos de las comunas, y finalmente aprobaron lo que aprobaron y en realidad firmaron el certificado de defunción de las comunas para este año”.

Y subrayó: “Gran parte de la situación en que estamos se debe a que la Legislatura no nos dio la jurisdicción presupuestaria para que nosotros podamos funcionar, y ni siquiera el presupuesto que nos correspondía para funcionar. Necesitamos que la Legislatura apruebe realmente un presupuesto que contemple lo que dice la Constitución y lo que el mismo Frente para la Victoria plantea en sus discursos”.

 

“No quieren que el vecino se informe”

 

A renglón seguido Paula Resels comenzó su intervención, que versó sobre el presupuesto participativo en el ámbito de las comunas, trazando una “pequeña reseña histórica y legal” después de la cual definió al presupuesto participativo como “una herramienta de lucha que los vecinos y las vecinas de la ciudad de Buenos Aires, en cada una de las quince comunas, tienen para proponer, elaborar, gestionar y controlar”.

Y destacó: “Creemos que es una herramienta de lucha porque permite, con la participación desde abajo, desde cada uno de los rincones y desde cada una de las temáticas que atraviesan a las comunas y a la ciudad, empezar a cambiar la tendencia de este gobierno de apropiarse de lo público para hacer negocios privados”.

Afirmó también que “en este proceso de elaboración participativa de nuestros presupuestos podemos romper con esa dinámica, porque si uno escucha a los vecinos y vecinas cuando participan y exponen, escucha también que ellos conocen claramente cuál es la problemática y cuáles son las mejores soluciones, porque viven la ciudad, la sufren y la disfrutan”.

Aseguró asimismo que el presupuesto participativo “es parte del proceso de construir poder popular, porque le da a la gente ese poder de decidir, de encontrarse, de discutir entre todos y todas, un poder muy grande, que por eso está hoy absolutamente vedado”.

Y explicó: “Cualquiera sabe que cuando uno se involucra y tiene que tomar una decisión se va a informar, y eso es lo que no quieren: que el vecino se informe, que controle, que pregunte. Hoy la política es de entregar el hecho consumado: no hay preguntas, no hay consultas, no hay opinión; el hecho es así porque alguien, que no es ninguno de nosotros, así lo quiso”.

Por último, planteó: “Queda, como propuesta de lucha y compromiso de llevarlo adelante, el tema de elaborar el presupuesto 2013 de las comunas con las herramientas que da el presupuesto participativo, e intentar llevar también  la lucha a la Legislatura para que el presupuesto de la ciudad sea, como dice la ley, un presupuesto participativo”.

 

“Hay un freno a la descentralización”

 

El tercer expositor, Rubén Tzanoff, que abordó el tema del traspaso de competencias, manifestó al respecto que “el macrismo, lejos de intentar avanzar en la descentralización, lo que está haciendo es centralizar cada vez más”.

En ese sentido, hizo saber: “Esto comienza con el decreto 376, que crea las UAC, Unidades de Atención Ciudadana, donde ya hay un traspaso de funciones a sus coordinadores, que son personas elegidas a dedo por Macri, cuando muchas de esas funciones tendrían que haber venido a las juntas comunales y a los comuneros que fuimos electos por el voto popular”.

Después. y con relación a las competencias exclusivas, explicó que [el secretario de Gestión Comunal y Atención Ciudadana, Eduardo] Macchiavelli, ”elaboró un cronograma de traspaso de competencias abarcando un periodo muy largo, desde diciembre del 2011 hasta casi finales del 2013”.

Y prosiguió: “¿Qué quiere decir esto? Que Macchiavelli y el Gobierno [de la Ciudad] definieron que hasta casi la mitad del  mandato los comuneros, prácticamente, no íbamos a tener ni siquiera esas competencias recortadas”.

“Podría seguir mucho tiempo enumerando cómo no se cumple con nada o se cumple a cuentagotas con lo que el propio Gobierno de la Ciudad propuso como cronograma de transferencias”, expresó.

Se refirió a continuación a las competencias concurrentes, a las que definió como “las que no son específicamente responsabilidad de la Junta Comunal, sino que implican un consenso entre las Juntas Comunales y el Poder Ejecutivo”.

Así, consideró que “algo que la ley llama Consejo de Coordinación Intercomunal, que se supone que es el que te responde, el que debate, es un plenario del Pro y es ciego, sordo, mudo y secreto”.

Mencionó como ejemplo “un proyecto del Gobierno de la Ciudad para cambiar las áreas de carga y las redes de tránsito pesado” que afectaría a “los terrenos ferroviarios de Liniers”, y afirmó: “A la Junta Comunal nunca le preguntaron nada, al Consejo Consultivo jamás le preguntaron nada”.

Infirió que “no hay competencias concurrentes que el Gobierno de la Ciudad tenga la voluntad de llevar adelante en común, ni mucho menos” y estimó que “se podría esperar una actitud distinta del Frente para la Victoria” pero que, si bien “obviamente no tienen competencia en esto, actúan igual hacia las comunas”.

Y ejemplificó: “En estos días salió una propaganda anunciando el que se denomina Plan de Aprovechamiento de Tierras del Estado para aprovechar los terrenos ferroviarios de Palermo, Caballito y Liniers con un gran emprendimiento inmobiliario y a la Junta, por lo menos a la que corresponde al barrio de Liniers, no le preguntaron nada”.

Dijo también que ese predio “no es un descampado” y que “hace años que los vecinos tienen proyectos para que esa sea una zona verde, para aprovechar los galpones ferroviarios para emprendimientos culturales, y no se consulta nada”.

Finalmente, aseguró que “a la asfixia presupuestaria que existe y que es producto del presupuesto del 2012, que fue votado por el Pro y por el Frente para la Victoria, se suma un traspaso de competencias absolutamente recortado, con un presupuesto que la Comuna no maneja” lo que significa que “hay un freno a la descentralización que implicaría darle más poder a los barrios”.

 

“Tenemos el derecho de participar en la toma de decisiones”

 

Por su parte Carlos Méndez, que cerró la ronda de panelistas hablando sobre poder local, empezó por “felicitar a la CTA, que ha tomado a la descentralización como uno de los temas importantes para debatir” y calificó como “más que auspicioso que sea la CTA la primera en promover este tipo de debates”. Dijo después que “cuando hablamos de poder local estamos hablando del poder popular, del poder de la base, del poder de los vecinos, del poder de los que hacemos esta ciudad todos los días” y prosiguió: “En este sentido, los que tenemos la responsabilidad de estar en las juntas comunales por los partidos  acá presentes, no somos juntistas testimoniales: no vamos a acompañar ni a ser espectadores ni cómplices de este proceso, sino que lo estamos discutiendo y cuestionando y lo queremos modificar”.

Y precisó: “Para modificarlo necesitamos del conjunto del campo popular, y tenemos que tener propuestas y metodologías claras para que nadie se confunda hacia dónde queremos ir”.

En lo que hace al poder popular, especificó que el tema “es mucho más amplio que lo que puede abarcar un partido o un frente electoral” y puntualizó: “Estamos hablando de cómo se modifica la relación de fuerzas, de qué es lo que se hace en esta ciudad con el dinero que todos nosotros producimos, de que tenemos todo el derecho de participar en la toma de decisiones”.

Sostuvo que “el poder popular somos estos vecinos que andamos dando vueltas por todos lados, son esas organizaciones sociales que quieren modificar esta realidad, son esas organizaciones intermedias que están planteando todo el tiempo otra mirada”.

Y remarcó: “Cuando decimos que queremos el poder local,  estamos diciendo que a la sociedad mejor la vamos a hacer desde la esquina de cada una de nuestras casas, y desde ese lugar queremos participar, opinar y estar en la toma de decisiones, porque uno puede plantear grandes proyectos para la ciudad de Buenos Aires que en definitiva terminan afectando al vecino que vive enfrente y no ha sido consultado”.

“Es decir”, continuó, “que queremos tener injerencia en todo el proceso que nos incumbe, queremos estar presentes en todos los conflictos de la sociedad que atañen a cada uno de los barrios, no somos espectadores de los conflictos que atraviesan nuestros vecinos y tenemos la firme vocación de protagonizar estos hechos”.

Asimismo, subrayó: “No vamos a estar mirando cómo se deshace una herramienta de participación popular como las comunas, y en este sentido queremos plantear los mecanismos de cómo construir este poder local, porque graciosamente no nos lo van a otorgar”.

“Tenemos que tener propuestas y opinión para cada conflicto de nuestra ciudad, y a esto vamos a ir caminando, consultándonos y comunicándonos en principio entre nosotros, y no dando por sentado que todos pensamos lo mismo porque somos del campo popular”, aclaró después.

Y acentuó, significativamente: “Hace falta conversar y discutir política para luego poder confluir en una estrategia común, no lo vamos a lograr sólo porque estemos sentados en un mismo lugar”.

 

Haydée Breslav (para La Rayuela y Tras Cartón)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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