El precio de los productos alimenticios

Según un estudio realizado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) sobre la base de la normativa tributaria nacional, provincial y municipal vigente, de cada $100 que un consumidor paga por los alimentos $40 aproximadamente son en realidad impuestos.

Así las cosas, con un IVA del 21 % y teniendo en cuenta el sistema de desgravación por las compras realizadas por el empresario, el peso impositivo se desgrana de la siguiente manera por unidad de alimento comprado por el consumidor: I VA (17%), seguridad social (9,2%), impuesto a las ganancias (4,9%), ingresos brutos (7,7%), impuesto al cheque (2,6%), impuesto municipal (1,7%). La sumatoria de estos valores da  43,10 %.

En el caso de los alimentos gravados al 10,5% como carnes, verduras, frutas, legumbres y otros, el valor de incidencia impositiva baja ya que  el peso de los impuestos se compone de IVA (9,5%), seguridad social (9,2%), impuesto a las ganancias (4,9%), ingresos brutos (7,7%), impuesto al cheque (2,6%), impuesto municipal (1,7%) lo que totaliza 35.6%.

Tanto con un IVA del 21% como el 10,5% se destierran dos argumentos sostenidos sistemáticamente a la hora de explicar la suba de alimentos: a) la incidencia del costo laboral en el precio (9,2%) y b) los beneficios de los comerciantes  ya que a manos de los mismos va el 60% del valor vendido y con ello deben afrontar los costos de elaboración y comercialización además de los gastos fijos estructurales. Claramente en este último ítem nos referimos a las PYME y pequeños comerciantes monotributistas.

De acuerdo a este estudio, los problemas que aquejan a la industria de la alimentación se deben a diferentes  factores. Las exportaciones del sector de alimentos y bebidas bajaron un 19% desde enero por  la menor demanda mundial, la caída de los precios internacionales y el atraso cambiario. Pero el sector también aduce haber perdido competitividad debido al fuerte peso impositivo ya que  en la composición del valor agregado en la industria alimenticia, el 51,9% son impuestos y por consecuencia, recaudación del Gobierno. El 31,5% va a salarios para el personal por todo concepto y 16,6% vuelve a los propietarios del negocio.

El análisis de los llamados impuestos indirectos tiene fuerte alcance en los sectores populares ya que siendo los más vulnerables, gastan todos sus ingresos en alimentos, lo cual hace que el Estado les cobre el 40% de lo que consumen en concepto de impuestos. Un análisis especial es el que se debe a Ingresos Brutos que grava la misma base imponible que el IVA y no permite como éste tomar ningún crédito a favor lo cual crea una distorsión aún mayor ya que suma un 3 o 3,5% al valor de un alimento que a medida que pasa por la cadena de valor va produciendo un efecto acumulativo en el precio que finalmente le llega al consumidor.

Alejandra Napolitano
Centro de Estudios Tributarios e Impositivos para la Administración Pública de la Defensoría del Pueblo

URL: http://www.larayuelaweb.com.ar/?p=1730

Escrito por en jun 2 2017. Archivado bajo Destacados, Economia. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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